
Cuando la tierra empieza a temblar, el instinto de muchas personas es reaccionar de forma impulsiva. Sin embargo, varias de las acciones más comunes son precisamente las que más aumentan el riesgo de lesionarse o algo peor.
Organismos como FEMA (Estados Unidos), el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la Cruz Roja y autoridades de protección civil de distintos países coinciden en una lista clara de errores que se deben evitar.
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La teoría de la “invasión holográfica”: qué se dice y de dónde surge esta idea1. Correr hacia la salida o salir corriendo al exterior
Este es uno de los errores más frecuentes y peligrosos. La mayoría de las lesiones durante un sismo ocurren cuando las personas intentan desplazarse mientras el suelo se mueve. Además, la zona inmediatamente exterior de un edificio es especialmente peligrosa: cornisas, cristales, fachadas y escombros suelen caer justo ahí.
Recomendación oficial: Si estás dentro, quédate dentro. Agáchate, cúbrete y agárrate hasta que el movimiento cese.
2. Pararse bajo el marco de la puerta
Durante décadas se recomendó refugiarse en los marcos de las puertas porque, en construcciones antiguas de adobe, a veces era lo único que quedaba en pie.
En edificaciones modernas esa recomendación ya no es válida. Los marcos de puerta no ofrecen mayor protección que el resto de la estructura y, además, las puertas pueden golpearte al balancearse.
Lo correcto: Busca una mesa o escritorio resistente y métete debajo. Si no hay, agáchate junto a una pared interior y protege cabeza y cuello con los brazos.
3. Usar el ascensor
Nunca. Durante un sismo puede cortarse la electricidad, el ascensor puede detenerse entre pisos o sufrir daños estructurales. Quedarse atrapado es un riesgo real.
Usa siempre las escaleras una vez que el movimiento haya terminado y sea seguro evacuar (si es necesario).
4. Quedarse junto a ventanas, espejos o muebles altos
Los cristales se rompen y los objetos pesados (estanterías, televisores, lámparas) se caen o salen despedidos. Estas son de las principales causas de lesiones.
Aléjate de ventanas y de cualquier objeto que pueda caerte encima.
5. Intentar “correr más rápido que el sismo”
El suelo se mueve de forma irregular. Intentar desplazarte corriendo aumenta mucho las probabilidades de caerte, golpearte o ser alcanzado por objetos en movimiento.
La acción más segura es Drop, Cover and Hold On (Agáchate, Cúbrete y Agárrate).
6. Creer en el “triángulo de la vida”
Circula desde hace años un correo y videos que recomiendan colocarse al lado de objetos grandes (sofás, camas, neveras) para que se forme un “triángulo” de supervivencia si el techo se derrumba.
Organismos oficiales como FEMA y USGS han desmentido esta teoría. En construcciones modernas no es una estrategia recomendada y puede alejarte de la protección real que ofrece una mesa resistente.
7. Encender fósforos, velas o cigarrillos justo después
Puede haber fugas de gas. Una chispa puede provocar un incendio o una explosión. Usa linternas.
8. Llenar las líneas telefónicas con llamadas innecesarias
Durante una emergencia las redes se saturan. Prioriza mensajes de texto o aplicaciones de mensajería y deja las líneas libres para emergencias reales.

Qué sí debes hacer (resumen rápido)
Si estás dentro:
- Agáchate
- Cúbrete debajo de un mueble resistente o junto a una pared interior
- Protege cabeza y cuello
- Agárrate hasta que pare el movimiento
Si estás fuera:
- Aléjate de edificios, postes, árboles y cables eléctricos
- Busca un espacio abierto
Si estás en un vehículo:
- Detente en un lugar seguro (lejos de puentes y tendidos eléctricos)
- Quédate dentro del auto con el freno de mano puesto
Preparación previa (lo que realmente salva vidas)
- Identifica los lugares seguros de tu casa o trabajo
- Asegura estanterías, cuadros pesados y electrodomésticos
- Ten un kit de emergencia (agua, linterna, botiquín, silbato, documentos)
- Practica el “Agáchate, Cúbrete y Agárrate” al menos dos veces al año
Conclusión
Durante un sismo, el pánico y las creencias antiguas pueden ser tan peligrosas como el movimiento mismo. Las recomendaciones de los organismos internacionales son claras y se basan en décadas de análisis de lesiones reales.
Conocer qué no hacer es tan importante como saber qué sí hacer. La diferencia puede ser decisiva.
¿Sabías que pararse en el marco de la puerta ya no se recomienda? ¿Tu familia tiene un plan claro ante un sismo? Déjame tu comentario.