“Mi papá intentó vender mi alma al diablo”: la escalofriante confesión de la hija del caníbal de Skara

Una infancia marcada por la oscuridad

Jamie-Lee Arrow nació en Suecia en 2001.
Cuando tenía apenas un año, sus padres se separaron.
Pasaba los fines de semana y vacaciones con su padre, Isakin Drabbad (antes conocido como Isakin Jonsson).

Desde muy pequeña, la casa de su padre era, según ella misma describe, “como entrar en una película de terror”.
Había imágenes del diablo, películas de horror desde los tres años y conversaciones constantes sobre demonios y espíritus.

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Drabbad le decía que ella era una versión mejor de él.
Que juntos estaban “contra el mundo”.

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El crimen que lo cambió todo

En noviembre de 2010, cuando Jamie-Lee tenía nueve años, su padre asesinó a su pareja, Helle Christensen, una mujer a quien la niña consideraba como una segunda madre.

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El caso se convirtió en uno de los más impactantes de Suecia.
Drabbad fue conocido como el Caníbal de Skara.
Fue declarado inimputable por razones psiquiátricas y enviado a un hospital mental.

Jamie-Lee se enteró de la magnitud del crimen a través de los periódicos.
En la escuela la llamaban “la hija del caníbal”.
El acoso fue tan fuerte que abandonó los estudios a los 14 años.

El ritual que casi la destroza

Años después, durante una visita, Jamie-Lee le confesó a su padre que estaba al borde de quitarse la vida.

La respuesta de Drabbad fue proponerle un “ritual”.

Según el testimonio de Jamie-Lee:

“Me dijo: ‘Si haces esto, serás poderosa y conseguirás todo lo que quieras’. Cerré los ojos y tomó mis manos mientras dirigía las palabras al diablo y dijo: ‘Ahora eres libre, Jamie. Los demonios te guiarán. Por ahora no vas a verlos, pero siempre estarán ahí y pronto empezarán a hablarte’.”

Ella sintió que flotaba en un espacio negro.
Que había seres a su alrededor.
Y que ya no había vuelta atrás.

Llegó a casa de su madre temblando, convencida de que se estaba volviendo loca.
Le dijo: “Mamá, papá vendió mi alma al diablo”.

Su madre la abrazó y le respondió:
“Jamie, nunca puedes ser como él. Tú eres amor y luz”.

La ruptura definitiva

A pesar de todo, Jamie-Lee dice que sigue sintiendo amor por su padre.
Pero ha cortado todo contacto.

Hoy es madre de dos hijos y ha decidido protegerlos de cualquier sombra de ese pasado.
Ha hablado públicamente en documentales y entrevistas para dejar claro que ella no es la oscuridad que su padre intentó transmitirle.

Una historia de supervivencia

La confesión de Jamie-Lee no solo revela el alcance de la manipulación psicológica a la que fue sometida.
También muestra algo más poderoso:
la capacidad de una persona de salir de un entorno extremo y elegir un camino distinto.

Hoy, lejos de su padre, construye una vida basada en lo contrario de lo que le enseñaron:
seguridad, amor y luz.

¿Crees que es posible superar un trauma tan profundo?
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